Entradas

Cuarta pared: retrospectiva de un debut actoral

Imagen
Últimamente estoy volviendo a escuchar rap de mi adolescencia. Está siendo una experiencia curiosa, porque Nach, el Chojin o ZPU fueron importantísimos en mi adolescencia, pero escuchar canciones suyas recientes es, en el mejor de los casos, triste. Supongo que al final las críticas a cómo te cambia la fama venían más de no haber recibido ofertas para hacer publicidad a casas de apuestas que por una conciencia arraigada. Y es una auténtica lástima, porque fueron gente clave para mi politización, y es algo que estoy viendo a raíz de esta retrospectiva. Porque por supuesto, sólo estoy escuchando música antigua... La nueva es tibia en el mejor de los casos. Hay una canción en particular, concretamente de Nach, llamada Los dos lados del telón . Es una canción que habla sobre las diversas emociones que te recorren antes de salir a actuar, y después de salir. No recuerdo muy bien si me gustó cuando la escuché en su momento, pero dado que no es una canción que recordase demasiado... imagino q...

Convertirse en fantasma

Este finde he estado en Palencia. O mejor dicho, más o menos, he estado en Palencia. En realidad pillé vacaciones el jueves para ir a Villalar a celebrar el día de la comunidad y el viernes para hacer puente y aprovechar a ir de excursión a Frías, que llevaba tiempo con ganas, pero siempre nos había pasado que por un motivo u otro habíamos tenido que cancelar el viaje. El resto del fin de semana he estado en casa descansando. O en casa de mis padres. Supongo que ya no tiene mucho sentido llamar casa a un lugar donde hace meses que no habito. Pero volvamos a Palencia. Me gusta Palencia. Es la ciudad en la que he crecido y en la que he pasado la mayor parte de mi vida. Me gusta salir a la calle y poder ver el cielo en la ciudad sin necesidad de levantar la cabeza hacia arriba. Me gusta lo habitual que es cruzarte con gente conocida sin haber planeado encontraros. No me gusta cuando no hay saludo. Puede haber muchos motivos para no saludarte con alguien. A veces vas con prisas y no te per...

El acompañante

La noche estaba avanzada en el momento en que llegué al cementerio. Mejor. Así la vigilancia sería mínima. Gracias a mi padre sabía que hacía poco habían enterrado a un famoso espiritista y estaba segura de que su alma seguiría, al menos por un tiempo, ligada a sus restos. Saqué el calcetín de mi mochila y lo puse, como siempre, en la mano izquierda. Robert. Había empezado con aquello a raíz de un chiste para un vídeo y pensaba que no tendría mayor trascendencia, pero gustó tanto, que terminó convirtiéndose en algo insigne de mi canal y una forma de diferenciarme. Cada vez que salía a hacer trabajo de campo, ya sabía que tenía que llevar a Robert conmigo como ayudante refunfuñón que me llevaba la contraria cuando algo no parecía muy plausible. A veces era un poco incómodo por tener las manos ocupadas entre el móvil y el calcetín, pero con el tiempo, había terminado acostumbrándome. Pegué los ojos con cinta adhesiva, y empecé a grabar. -Buenas noches, mis querides carcossers -guiñé el o...

Soy un cuerpo

 [Este texto contiene spoilers del final de  SOMA .] Llevo un tiempo pensando en el cuerpo. Activamente pensando en el cuerpo. En lo que implica tener un cuerpo y relacionarme con el mundo a través de él. Este fin de semana he estado enfermo. He acabado ya con tres paquetes de Kleenex y tengo la garganta irritada de tanto toser. Me he pasado la mayor parte del tiempo en la cama (o en su defecto, en el sofá con una manta), y apenas he podido dejar preparados tuppers para la comida de la semana entrante. Durante todo el fin de semana, mi cuerpo no se ha sentido como nada más que una carga. Un lastre que sólo me entorpece y limita mi potencial. Y además, un lastre que hay que cuidar si no quieres acabar palmando antes de los cincuenta. Uno de los momentos de mayor catarsis que he experimentado en mi vida (y el primero que recuerdo como algo genuinamente catártico) fue la tarde posterior a mi primera clase de trigonometría. El profesor apenas nos explicó brevemente lo que eran los...

El dolor como motor

 [Este texto contiene spoilers sobre Clair Obscur: Expedition 33 y sobre Hamnet ] Febrero de 2026. Van dos meses de aquella retrospectiva de 2025 que escribí inspirado por Hugo. No he escrito nada desde entonces. En parte, porque no tengo tiempo casi ni para respirar. Pero también en parte, porque me falta el impulso para ello. Según he abierto mi perfil de blogspot para redactar este texto, me he encontrado con el título de un borrador que nunca terminé, y que probablemente, nunca lo haga. Correr más rápido que el reloj . Es un borrador de julio de un poema que me gustaría haber escrito en base a cómo pensé que estaba relacionándome con mi nueva realidad en Madrid, y al mismo tiempo, un mantra que me repetía para intentar que no me comiese la ansiedad. "Está bien. Estás intentando correr más rápido que el reloj, y algunas cosas llevan su tiempo. Ten paciencia." Y aunque no llegué a terminar nunca aquel poema (lo de mi perfeccionismo y querer hacer un poema con métrica estric...

2025: una retrospectiva

Este no era el plan. No está ni lejos de ser el plan. Inicié este blog un poco como excusa para obligarme a volver a escribir, como tanto hacía allá cuando estaba en el instituto. Y por qué no, no limitarme sólo a narrativa, sino tratar de concretar pensamientos en torno a alguna obra que me entusiasmase especialmente o intentar escribir algo de poesía. Pero la vida me ha pasado un poco por encima. Tampoco tenía idea de compartir esto. Ni siquiera sé si terminaré compartiéndolo. Supongo que dependerá de lo personal que me ponga, de cuánto me abra en canal. Pero por otro lado, me gustaría compartirlo. Este año he podido ver hasta qué punto es bonito compartir, pero más de ello más adelante. El año empezó fatal, pero antes, un poco de contexto. El 31 de octubre de 2024, tras haber saltado entre distintos trabajos, todos relacionado con lo mío, pero ninguno lo que realmente buscaba, sucedió lo que supongo que era cuestión de tiempo: llegó mi primer despido. Ocurrió estando aún en periodo ...

Presentación

Imagino que nadie lea esto, dado que no pretendo moverlo por ningún lado, pero si alguien llega aquí de casualidad, dejo una breve presentación a mi persona y a lo que pretendo que sea este blog. Me llamo Jorge, aunque por los internetes he sido conocido durante mucho tiempo como Ankios. Estudié ingeniería electrónica por diversos motivos que no vienen a cuento, pero aun con todo, de pequeño siempre me gustaba mucho tanto leer como escribir, dos hábitos que me gustaría poder decir que conservo, pero no sería totalmente sincero. Otro de los grandes intereses que he tenido desde hace tiempo, y en cada vez mayor medida con el paso del tiempo, ha sido el de la crítica cultural. Entender qué quiere decir una obra, entender su por qué. Y este interés ha sido tanto a nivel propio (por qué me gusta una obra), como a nivel ajeno (cómo otras personas verbalizan por qué gusta una obra. Y esto son un poco los dos pináculos principales que me llevan a abrir esta amalgama. Por un lado, no creo que e...