Convertirse en fantasma
Este finde he estado en Palencia. O mejor dicho, más o menos, he estado en Palencia. En realidad pillé vacaciones el jueves para ir a Villalar a celebrar el día de la comunidad y el viernes para hacer puente y aprovechar a ir de excursión a Frías, que llevaba tiempo con ganas, pero siempre nos había pasado que por un motivo u otro habíamos tenido que cancelar el viaje. El resto del fin de semana he estado en casa descansando. O en casa de mis padres. Supongo que ya no tiene mucho sentido llamar casa a un lugar donde hace meses que no habito. Pero volvamos a Palencia. Me gusta Palencia. Es la ciudad en la que he crecido y en la que he pasado la mayor parte de mi vida. Me gusta salir a la calle y poder ver el cielo en la ciudad sin necesidad de levantar la cabeza hacia arriba. Me gusta lo habitual que es cruzarte con gente conocida sin haber planeado encontraros. No me gusta cuando no hay saludo. Puede haber muchos motivos para no saludarte con alguien. A veces vas con prisas y no te per...